Para recordar a los últlimos charrúas, masacrados a orillas del arroyo Salsipuedes, se erige un Memorial Charrúa, obra del artista plástico Juan Carlos Ualde.

Allí se desarrolla en el mes de abril, el punto culminante del "Encuentro en Salsipuedes", una cabalgata que reúne a descendientes indígenas, historiadores, gente de campo con profundo arraigo a la tierra y turistas. No obstante, el lugar se puede visitar todo el año y existen guías locales.

Melchora Cuenca fue una de las esposas del general José Gervasio Artigas, con quien contrajo matrimonio en 1815 en Villa Purificación. Las ruinas de su casa se encuentran en el Cerro de la Tapera, a orillas del río Queguay, a unos 40 kilómetros de Guichón. Este era un punto estratégico, ya que por allí pasaba una línea de diligencia, el camino de los indios y se encontraba a pocos kilómetros de la base de Artigas, en Purificación, capital de los pueblos de la Liga Federal.

Melchora Cuenca era paraguaya, hija de un español y una madre mestiza, poseía relativa cultura, rostro atrayente y cierta esbeltez que conservó como fiel tributo de la raza guaranítica. Conoció al Prócer pues su padre traía víveres a Artigas enviados por la Junta del Paraguay. Después de abandonar Purificación la pareja se dirigió al Queguay, cerca de montes que José Artigas administró para proveer de sustento a su familia, lugar donde tuvieron a sus hijos, Santiago (nacido en 1816) y María (nacida en 1819).

Aunque libros de historia se refieren a esta casa con las características de un rancho precario, recientes investigaciones arqueológicas realizadas en 2011 por estudiantes de Enseñanza Media de Guichón guiados por el profesor de historia Alvaro Suanes, revelaron otra realidad: fueron encontrados tejas, pisos de cerámica, "ladrillos muy finos" y maderas aparentemente pertenecientes a un corredor, que enviaron a analizar para conocer su procedencia; hallaron un pedazo de vidrio con inscripciones que determinaron que era de un frasco de una droguería de Baja California.

Además descubrieron varias partes de armas de fuego, un freno de caballo y una punta de lanza, todo perteneciente a la época. Las paredes de piedra han sido desmanteladas en el correr del tiempo para formar alcantarillados pero fueron identificados cimientos de seis habitaciones con una séptima que oficiaba de recibidor. También había una estufa, un pozo de agua y cuevas y corrales que posiblemente hayan sido sitio de alojamiento del personal. Actualmente continúan los estudios en la zona.

Por más información sobre Melchora cuenca les dejamos este link al artículo "Melchora Cuenca, olvidada de la historia oficial"

 

El castillo de Mauá, ubicado a pocos kilómetros de Mercedes, fue construido como casco de una estancia de 16.000 hectáreas, presumiblemente entre 1857 y 1862. Edificio imponente y lujoso, con aire de fortaleza, perteneció a Irineo Evangelista de Souza (barón de Mauá), un gran empresario brasileño que sin embargo residió muy poco en él. En la actualidad se fabrican quesos de oveja "Del Castillo" y el vino y el aceite de oliva "Mauá".

La Catedral de Nuestra Señora de las Mercedes, Monumento Histórico Nacional, está ubicada frente a la plaza principal. Se terminó de construir en 1867 según diseño del arquitecto Antonio Petrocchi; aunque recién a comienzos del siglo XX se erigieron las dos torres que luce en la actualidad.

Es una de las catedrales más destacadas de Uruguay y su fachada de orden corintio da un aspecto señorial al centro tradicional de Mercedes. De la Catedral de Mercedes parte todos los años en setiembre una procesión de la Virgen María.

La Calera Real del Dacá es una de las construcciones más añejas del departamento y probablemente de todo el país, ya que data de la primera década del siglo XVIII.

Ubicada al este de Mercedes, la Calera Real explotaba cuatro hornos para cal, mucho tiempo antes de que existiera esa ciudad. Pese al abandono en que se halla, aún permanecen los pasadizos de La Calera que dan al arroyo Dacá.

La Iglesia de Santo Domingo de Soriano se construyó en 1797. Víctima del Bombardeo de Michelena, de importantes inundaciones, sus pilares dan testimonio de la fe local y los avatares del tiempo.

Su atractivo se incrementa por la presencia de imágenes realizadas por los aborígenes, por un Cristo articulado (único en Uruguay y el segundo de Latinoamérica). Una de las celebraciones más significativas es la vivencia de Viernes Santo. El Vía Crucis que se realiza mantiene las características medievales: Adoratio Crucis.

La Casa de las Máscaras es un ícono de Villa Soriano. Su creador, Arteaga, es inmortalizado por su ingenio y creatividad expresado a través de los materiales que están presentes en las diferentes máscaras que permanecen en la fachada de la casa familiar.

El Monumento a Perpetuidad fue declarado Monumento Histórico Nacional en 2004. Es el antiguo cementerio de Paysandú y constituye, dada la calidad de las obras que contiene, un patrimonio único en América.

Combina simbolismos de diversas religiones y filosofías, destacando el cristianismo y la masonería. La capilla de estilos neclásicos y neogóticos es sencilla y evoca las construcciones rurales del departamento fue construida por el maestro de obra Francisco Poncini, en 1841, seis años después de los primeros enterramientos.

Entre las especies vegetales con las que está forestado el parque del cementerio se encuentran: jacarandás, robles, fresnos, palmeras, espumillas, cipreses y otras variedades de pinos.

Las capillas y panteones fúnebres construidas durante la segunda mitad del siglo XIX reflejan la gran influencia italiana en la ciudad. Varios de los escultores que realizaron obras en el Monumento a Perpetuidad tienen también esculturas en el Cementerio de Génova.

Dirección: Montecaseros y Artigas

 

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