De la cocina del mundo a patrimonio de la Humanidad

Si uno piensa que sus productos hicieron que una pequeña localidad uruguaya fuera conocida mundialmente a través de varios productos, en particular el conocido "Corned Beef", bien merecido tiene Fray Bentos el slogan de "la cocina del mundo".  Ahora, como corolario de un largo proceso llevado adelante por autoridades locales, nacionales y la comunidad local, está camino a ser Patrimonio de la Humanidad.  

 

Estando en Fray Bentos nadie debería --especialmente si no lo conoce-- dejar de darse una vuelta por el ex frigorífico Liebig's Anglo y el Museo de la Revolución Industrial.  Una recorrida completa lleva dos horas en la que lentamente y de la mano de guías expertos uno puede introducirse no sólo en cientos de pasillos y decenas de salas con maquinaria que era casi impensable que existiera aquí en la segunda mitad del siglo XIX, sino también en los pasadizos de la historia de un lugar que, aunque mudo testigo de su tiempo, encierra mil historias.

EL MUSEO DE LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

La recorrida comienza en el Museo de la Revolución Industrial y su Sala de Exposiciones, donde se pueden encontrar cosas tan variadas como parte del equipamiento productivo, herramientas y ropas que utilizaban los obreros fabriles a un ternero de dos cabezas, fotografías y publicidad de la época.

El libro de visitantes indica que turistas y visitantes de diversas partes del mundo llegan para conocer y disfrutar de este lugar que en período de la Revolución Industrial, de la mano de los ingleses se estableció en Fray Bentos y produjo una gran revolución no sólo industrial, sino paisajística, social y económica que se traslada en la memoria colectiva de la ciudad hasta nuestro presente.

El Ex Frigorífico Anglo, una vez cerradas sus puertas pasó en propiedad a la Intendencia de Río Negro, que comenzó su desarrollo cultural, permitiendo que quienes lo visitaran pudieran evaluar no sólo la magnitud de la tecnología y estrategias de producción allí empleadas sino también la posibilidad de valorar su estado de conservación tanto estructural como de las piezas y las historias que esas paredes albergan.

El Museo de la Revolución Industrial inaugurado en 2005,  es un lugar construido en parte de las instalaciones del ex frigorífico que ofrece al visitante una muestra del patrimonio industrial del lugar, entendiéndose a éste como el conjunto de restos o vestigios con un valor histórico, tecnológico, social, arquitectónico o científico, que surgen en torno de los diferentes tipos de actividad industrial. Anteriormente a sala de exposición del museo, esta antigua construcción, del período de la Liebig´s, solía ser donde los obreros embolsaban el famoso guano. Posteriormente, en el período del Frigorífico Anglo, se instalaron allí los almacenes centrales.

EL FRIGORÍFICO LIEBIG'S ANGLO

En 1858 Ricardo Hughes inició la construcción del saladero entre los arroyos Laureles y Fray Bentos en las inmediaciones de la entonces  Villa Independencia (hoy Fray Bentos).

Sin embargo, a finales del siglo XIX la industria de los saladeros comenzó a decaer debido a la imposibilidad de conservar la carne en los largos viajes a Europa. Este problema sería solucionado por el químico alemán Justus Von Liebig, considerado el "padre de la Química Orgánica", al crear el extracto de carne.

Hasta la segunda mitad del siglo XIX la producción uruguaya de carne sólo se exportaba en forma de charque o tasajo (carne seca y salada). El extracto de carne y el "corned beef" enlatado abrieron nuevas posibilidades, que se ampliaron enormemente con la aparición de los barcos frigoríficos, que por primera vez permitieron vender carne fresca al exterior.

Aunque Justus Von Liebig nunca viajó a Fray Bentos, se asoció con el ingeniero alemán George Giebert, quien se radicó en Uruguay y comenzó a producir extracto de carne en Fray Bentos, exportándolo a Europa. La Liebig´s Extract of Meat Limited fue registrada en Londres el 4 de diciembre de 1865.

La promoción de sus productos hizo que la Liebig´s Company --que tenía conformación empresarial con capitales anglo-belgas-- arrasara pronto con los primeros premios de todas las exposiciones internacionales en que se presentaba, lo que hizo que a partir de 1885 sólo se le aceptará "fuera de concurso".

En tanto, durante la guerra franco-prusiana los franceses sitiados en París consumían extracto de carne. La marca Fray Bentos dio la vuelta al mundo en forma de varios productos, particularmente el "corned Beef".

El frigorífico Liebig fue uno de los primeros lugares de Sudamérica en contar con energía eléctrica. Sus responsables instalaron en la industria su propia planta generadora de energía eléctrica en 1874, para satisfacer las necesidades de producción. 

Cuando en los últimos años de la década de 1910 la Liebig's acusó el desmedro causado por el resultado de la Primera Guerra Mundial, el establecimiento estuvo a punto de cerrar, hasta que en 1920 se produjo un negocio que hizo surgir a la que fuera la empresa Anglo del Uruguay, con capitales netamente ingleses.

A este establecimiento le tocó desarrollar la novel tecnología de la industria frigorífica y hacer frente a los compromisos de producir para dar de comer al viejo mundo, sumido en las conflagraciones de la II Guerra Mundial y la Guerra de Corea.

El Frigorífico Anglo, que llegó a elaborar 100 especialidades de conservas y a emplear a más de 3.500 trabajadores. En una jornada la planta faenaba 1.600 vacunos, 6.400 corderos y 4.800 capones. Nunca se hizo más real aquel dicho -nacido en épocas de la Liebig- que en Fray Bentos "lo único que se desperdicia es el mugido del vacuno". 

El aumento del consumo generó un crecimiento inusual de la empresa y sus instalaciones fabriles, a las que se sumaron durante décadas departamento tras departamento, produciendo no solamente conservas de carne -ideales para el consumo de las tropas aliadas- sino también varios subproductos originados en la faena de carneros, cerdos, pavos, vacunos y en el aprovechamiento de la producción agraria de la que surgían inigualables productos en su calidad como rabos vacunos, lenguas de cordero y de cerdo, pucheros enlatados, albóndigas, ravioles enlatados, salchichas, quesos de cerdo, salames, mortadelas, chorizos, panceta ahumada, lomito de cerdo, pildoritas, sesos, jamón, paté, frutas y legumbres enlatados, dulces y mermeladas, entre otros.

Los ciudadanos del imperio británico fueron grandes consumidores de los productos Fray Bentos. Algunos de ellos, símbolos de una época y un estilo de vida, aparecieron en películas como "Gallípoli", protagonizada por Mel Gibson (que muestra latas de "corned beef" en medio de esa batalla de la Primera Guerra Mundial), y la premiada "El paciente inglés".

El Anglo funcionó como frigorífico hasta 1979 y después fue cerrado. En junio de 1989 la parte central del frigorífico fue declarada "Monumento Histórico Nacional". Parte del mismo se convirtió en museo, y el resto de las instalaciones se transformaron en un Parque Industrial Municipal, en el que operan pequeñas empresas.

EL BARRIO INGLÉS

Ubicado a un kilómetro del centro de Fray Bentos, el Barrio Anglo conserva las características arquitectónicas que definieron alemanes e ingleses en torno al Frigorífico Liebig a fines del siglo XIX y comienzos del XX. La zona fue la primera del país en contar con servicios de energía eléctrica, incluso antes que Montevideo.

En los alrededores funciona todavía el Fray Bentos Golf Club, con su cancha de nueve hoyos. El campo es de 1933, diseñado por Aliester Mc Kenzie, la institución fue establecida en 1937 como "Anglo Sports Pavilion"; un cartel que recuerda el hecho señala que se hizo "in commemoration of King George VI Coronation". 

La recorrida del lugar es una suerte de viaje en el tiempo. Las edificaciones más importantes y las casas destinadas a los obreros del frigorífico fueron construidas de acuerdo a los estilos que importaron los técnicos y ejecutivos de la planta llegados desde Europa.

Cuando los responsables del Frigorífico Liebig instalaron su propia planta generadora de energía eléctrica en 1874, para satisfacer las necesidades de producción. El servicio se hizo extensivo al barrio donde vivían los técnicos, ejecutivos y obreros de la planta.

En el crecimiento del barrio tuvieron especial significación e intervención en sus conceptos de diagramación y ejecución, los técnicos de origen alemán que la empresa Liebig´s tuvo a cargo de sus principales actividades comerciales e industriales en su primera etapa.

El barrio contó con edificaciones acordes con las necesidades del grupo humano que se desempeñaba como obrero, sobre todo en aquellos aspectos que los propios directivos de la Liebig´s promovían para satisfacer la unidad social de sus empleados.

Dentro del barrio, había una escuela, hospital, un edificio para recibir y alojar visitantes de paso, alojamientos comunes para los obreros solteros, "la pandilla" donde se alojaban los obreros de tareas específicas, como los cargadores del puerto y los bomberos; un edificio para sede de un centro social obrero y otro para la actividad social de la jerarquía.

SISTEMA PATRIMONIAL CON CANDIDATURA EN LA UNESCO

El Sistema Patrimonial Industrial Liebig' s - Anglo (SPILA) fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se trata de un conjunto de bienes culturales y naturales vinculados en el territorio a partir de una actividad productiva y en relación a la comunidad en que la misma se desarrollo. Este sistema patrimonial industrial involucra en este caso a todo el ciclo productivo de la carne que va desde la cría del ganado en las estancias, hasta su etapa de mayor industrialización en el establecimiento industrial y disposición al mercado. 

Comprende las instalaciones del ex frigorífico Liebig's Anglo propiamente dichas, así como sus instalaciones y equipamiento administrativo, el Museo de la Revolución Industrial, la Casa Grande, el puerto y barrio Anglo, corrales y campo de golf, así como el paisaje costero, entre otros componentes.

Es el segundo sitio Patrimonio de la Humanidad en Uruguay, ya que también Colonia del Sacramento también ostenta esa categorización.  Llegar a esta instancia no ha sido sencillo ni rápido. Es el corolario de un proceso que comenzó en 2005 en el marco del  Proceso de Planificación Territorial de la ciudad de Fray Bentos / Plan FB, elaborado mediante un Convenio entre la Intendencia de Río Negro y la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial del Ministerio de Vivenda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente.

La meta era desarrollar acciones tendientes a poner en valor el patrimonio cultural y natural de la Micro Región de Fray Bentos, haciendo énfasis en aquellos componentes que promuevan una mejora en la calidad de vida de su población; así como impulsar el turismo ambientalmente y culturalmente sustentable como instrumento de desarrollo local y herramienta de proyección internacional.

Texto: Carol Guilleminot, originalmente publicado en la revista Quinto Día

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